No quieren ser como Zapatero o Rajoy, pero les encantaría llevar sus campañas. Lo mismo con Aguirre, Simancas, Gallardón. Son especialistas en Derecho, Economía o Periodismo, pero prefieren la comunicación política. MAS Consulting Group y la Universidad de Comillas-ICADE presentan su Curso Superior de Dirección de Campañas Electorales.
Cien horas lectivas a lo largo de ocho fines de semana entre finales de octubre y mediados de diciembre en los que aprender a hacer estrategias, investigaciones electorales, debates, planificaciones de campaña. Todo lo necesario para afrontar las elecciones municipales del próximo mes de mayo.
Los alumnos son de todos los colores, al igual que los profesores por lo que no se puede evitar ciertas discusiones entre ellos. En las clases se delibera todo. La prueba final del curso es la realización de una campaña electoral. Los grupos deciden el mensaje que quieren enviar, la forma en que lo van a hacer, la publicidad, los carteles, la imagen.
Los debates son lo más complicado. Primero hay que saber si hacerlo o no, y después si permitir la presencia de público y periodistas o si emitirlo en una televisión pública o privada ."Hicimos un debate real que quedó de maravilla, incluso mucho mejor que los que salen por televisión" señala Matías Jove, un antiguo alumno. Indica, además que una de las dudas del equipo fue si el candidato debía salir con corbato o sin corbata. "La campaña era en Sevilla y teníamos ese estereotipo de señorito andaluz. Pensamos que quedaría muy señorial si salía con corbata y, como queríamos que esa impresión la tuvieran de los populares, decidimos que saliera con corbata, pero no tan arreglada".
Uno de los objetivos principales del curso es que los alumnos sepan manejar las herramientas necesarias y las experiencias personales para llevar a cabo una campaña."Todo vale en comunicación si el objetivo es positivo" dice Jorge Rábago, profesor del curso. Rábago no cree en los "tópicos" que aconsejan que "no se señale, que no se muestre nerviosismo, que se mire al contrario, que no guarde las manos en el bolsillo.". Cuenta como anécdota que un candidato a alcalde en Colombia se bajó los pantalones en pleno mitin. "Estas cosas se suponen que están prohibidas, pero le funcionó bien, ganó las elecciones. Supo conectar con el público joven que le estaba viendo"
Los profesores les enseñan trucos y les ponen ejemplos de otros políticos relevantes. Un buen comunicador debe centrar el mensaje en lo cotidiano, en lo que interesa al votante: la vivienda, la sanidad, los impuestos.Debe ser natural, cuidar de los micrófonos "que son muy traicioneros", y evitar las percepciones de "prepotencia" o "enfado"."Tienen que ser concientes de que, hagan lo que hagan el público se va a formar una impresión", apunta Daniel Ureña, director del postgrado. Y esas impresiones, según Matias Jove, deben ser "positivas sobre ti y negativa sobre los oponentes". Sean las que sean, deben conocerlas.
Luis Salvador, profesor de Planificación de campañas electorales, considera que lo importante es "saber qué toca en cada momento. La campaña necesita una estructura y una investigación y sobre eso se introduce la creatividad. Es lo que determina el éxito o el fracaso"
El programa hace hincapié en el mensaje político y en la importancia de definir el mensaje. "Cuando se va a la tele se tiene que saber qué decir, qué gestos evitar, cómo llegar al público con anécdotas. Se debe utilizar un lenguaje de la calle , porque muchos políticos abusan de los lenguajes técnicos y jurídicos", comenta Ureña.
Esta idea la comenta también Avelino Barrionuevo, un procurador político de 37 años que ha decidido embarcarse en este proyecto. "tengo que tener muy claras mis ideas para enumerarlas antes de desarrollarlas. Nunca sabes cuando se va a acabar el tiempo". Avelino llevará la campaña de las municipales del PP en Málaga. El curso es una manera de "echar una mano", porque "siempre hay que estar a disposición del partido". Está convencido de que la proximidad del curso con el inicio de la campaña les ayudará a "potenciar la oratoria, la telegenia y a transmitir a través de las imágenes"
Matias Jove realizó el curso en 2005 y ahora dirige campañas políticas. Aprendió que lo importante es "Cómo decir las cosas", no "qué decir", que se necesita "determinar el mensaje" y que el voto que se persigue es el "indeciso". Aprendió a debatir y a llevar la campaña del PSOE en sus elecciones ficticias a pesar de ser simpatizante del PP. Se metió en el papel y se convirtió en un "fanático socialista".
Analizar a los políticos.
Los alumnos del Curso Superior en Dirección de Campañas Electorales no sólo aprenden cómo llevar una campaña ganadora, sino que también analizan a los políticos que salen a diario por televisión. Descubren sus fallos y sus virtudes, pero esto, como todo en política, depende del cristal con que se mire. Para Daniel Ureña, director del postgrado, Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria, es un buen comunicador, porque "utiliza muy bien las anécdotas" al igual que José Bono. Considera que Clintón y Reagan fueron "los dos grandes comunicadores". Opina lo mismo de Ruiz- Gallardón, "uno de los mejores portavoces españoles, sin ninguna duda", y todo lo contrario de Rafael Simancas, ya que "el PSOE tiene mejores políticos". De Esperanza Aguirre asegura que ha conseguido superar la imagen de "ingenua" que le dio el programa Caiga quien caiga y con la que se "reían de ella". Ahora, dice se ha convertido en una persona "muy cercana y solvente". Zaplana y Mayor oreja son los preferidos de Avelino Barrionuevo. Luis Salvador prefiere no opinar, Su condición de senador del partido Socialista por Granada le impediría "ser imparcial".
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