Mas Consulting Group
Mas Consulting Group Español | Inglés   
Mas Consulting Group Inicio | Nuestra firma | Consultoría Política | Comunicación| Asuntos Públicos | Formación | Sala de prensa
Últimas noticias
Álbum de fotos
Cobertura
Prensa
Televisión/Radio

ABC, 4 de diciembre de 2005

Influir a través del móvil, una obsesión para el Poder

Virginia Ródenas

El medio es el mensaje. Y cuando hablamos del teléfono móvil lo hacemos «del mejor amigo del hombre», según definición de «The Economist», ese «compañero fiel que siempre estará contigo» -entre otras cosas, porque siempre lo llevamos en el bolsillo-, del que por esa misma esencia íntima no es objeto de duda, y que para muchos ha llegado a constituirse en un apéndice más de su anatomía. Una nueva tecnología ligada a los contactos sociales, según ha escrito el gurú Howard Rheingold, autor de «Smart Mobs», la biblia de la comunicación en red por dispositivos inalámbricos, «que hace posible que un relativamente pequeño número de personas haga lo que antes sólo conseguían enormes monopolios corporativos».
Ni más ni menos que el poder camaleónico de la información que circula por el mundo a través de un billón de mensajes de texto, según prevé para este año The Mobile Data Association (MDA), y sobre el que los políticos merodean con la intención de hacerse con él. No en vano, Julie Barko, directora adjunta del Institute for Politics, Democracy & the Internet, responsable del informe «The Politics-to-Go Handbook. A guide to using mobile technology in politics», ha asegurado a ABC que «por supuesto que en los partidos políticos, sobre todo si son listos, hay un grupo de especialistas que analizan la actualidad y están alerta para desplegar la batería de mensajes de texto que provoque la respuesta y movilización de los ciudadanos en el momento adecuado, con un clima de sentimientos propicio y el mensaje oportuno. En EE.UU. hay expertos que se dedican a analizar el contenido de los medios y a recomendar a los líderes políticos cuándo iniciar la movilización y qué tipo de reacción activar. Porque ya nadie duda de que si uno es capaz de apelar a los miedos, aspiraciones y emociones de la gente, tiene en su mano, y con ayuda de un móvil, una herramienta muy potente para su instrumentalización».


Paradójicamente, por primera vez, según explica Barko, EE.UU. mira con curiosidad lo que sucede en Europa y otras partes del mundo, que han cogido la delantera a la superpotencia en el manejo de los mensajes de texto, ya que esta forma de comunicación entre los norteamericanos resulta muy cara -10 céntimos recibir y otros 10 enviar un SMS-, «con una tasa de penetración en la población de sólo el 16 por ciento», aunque sus efectos tienen sobre ascuas a los líderes políticos.


Al alcance de cualquiera

«Para el Instituto -añade la analista- fue algo más que la herramienta para la protesta y la movilización en acontecimientos concretos como el 13-M en España, la «revolución naranja» en Ucrania o el levantamiento de la ciudadanía contra Estrada en Filipinas, porque cada vez con más fuerza la tecnología móvil se ha convertido en uno de los medios más importantes del mundo para la comunicación política. Y cuando digo "tecnología móvil" hablo no sólo de teléfonos, sino de PDA, iPOD, y hasta "play-station" móvil. Son instrumentos que se usan todos los días, medios de comunicación personal que se valen de procesos tan sencillos como un simple clic al alcance de cualquiera».



El estudio de The George Washington University señala que hay grupos que aprenden la habilidad del envío de mensajes lo antes posible y los incorporan a su actividad política consiguiendo tener una notable ventaja sobre el resto. «¿Por qué triunfó el envío de SMS en España, Ucrania y Filipinas? -inquiere Barko-. Porque pudieron acceder a las redes sociales del ciudadano de a pie y lo hicieron creando mensajes que tenían tanta potencia, tal sentimiento y eran tan inmediatos que si los recibías los querías enviar inmediatamente a tu familia, amigos, compañeros...; en segundo lugar, trataban asuntos plenos de emoción, lo que impulsaba a dar ese paso adelante al que lo recibía, salir de sus casas o ir a votar. Eran temas importantes y oportunos que exigían rápida intervención y los mensajes eran breves, claros, precisos y contundentes. Se ha hablado de la espontaneidad de estas movilizaciones, pero, por ejemplo, sobre lo que ocurrió el 13-M en Madrid, el hecho de que un periodista extranjero, concretamente del "Herald Tribune", recibiera uno de esos mensajes con "el Gobierno miente. Acude a la sede del PP", se ve un claro interés. Si en un principio surgió de forma espontánea, es evidente que el Partido Socialista fue listo y supo canalizar esa capacidad de movilización en su propio beneficio. Lo mismo sucedió con la "revolución naranja", que fue dirigida por el partido opositor, y, tal vez, la manifestación contra Estrada, de gran parte de la clase media filipina opuesta a las líneas de gobierno de su presidente, hablan más de ese carácter "inocente", a pesar de verse apoyadas por redes de radiofonía y televisión locales. Aquí la teoría de la espontaneidad puede resultar muy bonita, pero en el mundo real de la política lo que sucede es que convergen los sentimientos y la voluntad de la gente mientras que "alguien" gestiona ese canal».


Por ello, convertirse en directores de esos flujos es el anhelo de los grupos políticos. La guía para el uso del móvil como vía de comunicación política que ha editado el Institute for Politics Democracy & the Internet ofrece diez claves a los aprendices de gestores del ingenio, que si a ellos les sirve para armarse para el ataque, los usuarios deben conocerlas para armar su demostrada falible defensa. Para empezar hay que saber que «el texto es el rey», la aplicación más simple y más efectiva. Jim Manis, director general de Mobile Marketing Association, dice que «si sólo puedes incorporar una aplicación a tu estrategia política, que sean los mensajes de texto». Además, se recomienda no olvidar que los teléfonos móviles son el último «oasis personal» por lo que los mensajes tienen que estar personalizados en función de los intereses del que los recibe, lo que quiere decir que no se deben enviar textos en campaña electoral, por ejemplo, con eslóganes  o información a gente que no esté dada de alta previamente ya que el «spam» es el peor enemigo -se recomienda no más de dos SMS al mes-;  los mensajes deben ser sobre eventos inmediatos y se aconseja que se usen segmentándolos geográficamente para dirigir a la gente a los acontecimientos.

Además, el móvil es para lanzar mensajes cortos, algo así como informes ejecutivos resumidos; hay que pensar que la tecnología móvil actúa como ecualizador y amplificador; hay que aprovechar el contexto que añaden los dispositivos móviles frente a los que tienen cables para actualizaciones urgentes o recordatorios de eventos; y conviene, al principio, identificar -a través de internet- a los líderes de opinión de esas redes que son la clave para que la campaña móvil se difunda, atrayéndoles con acciones definidas que puedan realizar, marcando sus intereses e involucrándoles en la campaña.


Con un solo clic

«Los dispositivos móviles son una tecnología "push". Úselos para "empujar" la información hasta sus seguidores -propone la guía-, aprovechando que no son una tecnología "pull", como las páginas web, que requieren que los interesados se registren o busquen información hasta encontrarla». Y además, «hágalo fácil. En el mundo político eso significa que las donaciones, el reenvío de mensajes, el resgistro de votos, apuntarse como voluntario o recibir información estén a un sólo clic». Es fundamental crear cohesión a través de los distintos medios con información sobre la campaña móvil en todos los soportes que se usen «y, por último, entrene a sus partidarios para convertirlos en "mobile warriors", capaces de enviar y recibir SMS, recopilar datos a pie de urna o de los votantes, y de crear mensajes efectivos: periodistas-ciudadanos que además hagan fotos desde sus móviles y sepan colgarlas en la red», la gran pantalla global. Toda una lección de cómo ganar el poder.

 
Política de Privacidad